Por: Alessandra Correa | Fundadora de INprende

Muy raras veces escribo sobre el otro lado del empresarismo por temor a que lo sientan como un mensaje pesimista. Sin embargo, con el pasar de los años mi perspectiva sobre lo que es emprender y el empresarismo ha ido madurando. Lejos de motivar a todos a emprender he migrado a desarrollar herramientas que eduquen y brinden dirección en los temas más vitales en el desarrollo y optimización de negocios.

Son casi seis años desde que tengo mi página pública y de recibir a diario mensajes de cientos de personas pidiéndome ayuda para emprender. En ocasiones esos mensajes vienen cargados de desahogos que parten de problemas personales  y en muchos casos, lejos de darles consejos de negocio, termino dándole consejos de vida.

Esto me lleva a una profunda reflexión sobre la imagen que tienen algunos sobre la vida de un emprendedor y el mundo de los negocios.

Los negocios no son un refugio a nuestros problemas. Tampoco son un escape para atajar y tener éxito. Con esto quiero decir que si tú quieres que tu vida sea mejor y estás en busca de tu felicidad, no necesariamente el empresarismo es la respuesta.

En ocasiones leo personas que me dicen; “me siento vacía y quiero hacer un negocio”, “no sé qué hacer con mi vida”,  “por eso quiero ser empresaria”, “odio mi trabajo”, “quiero renunciar y ser mi propio jefe”, “quiero tener flexibilidad”, tantas y tantas expresiones cargadas de quejas, pero muy pocas veces escucho a alguien decir; “quiero emprender porque realmente quiero lograr un impacto en el mundo. Quiero emprender porque si hago mi idea realidad puedo hacer la vida de otros mejor”.

Es aquí donde reflexiono. El éxito y la felicidad no tienen que ver con ser empresario. Conozco muchos empresarios infelices y hay miles de negocios que se van a quiebra todos los años. Ahora bien, ser feliz y tener un negocio exitoso tiene que ver contigo, con tu visión, con cuánto te conoces, con la apertura que tengas para aprender, con tu capacidad para reinventarte y con la continua búsqueda de la mejor versión de ti.

Los negocios son solo un canvas en blanco que sin un buen artista no pintan nada en nuestra economía.