Por FirstBank 

Para Rafael Román, la pasión está en el servicio y la comida. Gracias a su perseverancia y a su voluntad de aprender de los tropiezos, ha logrado convertirse en un empresario respetado en su industria. Acompáñanos a conocer cómo Rafael convirtió su sueño en 1Éxito.

¿Cómo surgió la empresa y sus distintas panaderías?

“En el 2002, cuando era gerente de una cadena de comida rápida, surgió una oportunidad de subasta para la cafetería de la UPR de Utuado. Esta fue mi primera experiencia con un negocio propio. En el 2007 compré otra cafetería en el pueblo de Utuado, y fue ahí que comencé a ver el potencial de una panadería.

En el 2010, compré la panadería La Jayuyana con el apoyo de FirstBank. Era un establecimiento con más volumen de ventas y fue el que le dio alas a mi imaginación. En el 2012, compramos otra panadería en Hatillo y, con todo este andamiaje ya montado –sabiendo lo que funciona y lo que no funciona–, nuestra plantilla empezó a crecer.

Comenzamos con establecer estándares y controles de calidad en la panadería, especialmente en las contrataciones. Entre 2012 y 2013, compré otras dos panaderías. En ese momento pude entender la verdadera carga de correr tres negocios –de verdad fue la peor parte de mi carrera. Aún no había desarrollado un organigrama y fue bien difícil, como arar la tierra otra vez.

En el 2015 abrimos Atenas Bakery en Manatí. Tuve temor pero, para nuestra sorpresa, es la panadería más grande y que más vende. Eso nos dio la confianza para continuar invirtiendo. En el 2016 abrimos Isabela Bakery y, por último, el 23 de abril del 2018 abrimos Industrial Bakery en Barceloneta. Es una panadería sólida que integra mucha tecnología, como un menú digital. Ha sido distinto por las experiencias que tuvimos antes, y siempre que notamos que nos falta algo, lo perfeccionamos”.

¿Cómo operan las panaderías?

“Todas son corporaciones aparte. Cada panadería responde por sus deudas y sus gastos, pero todas se identifican como Grupo Panadería Rafael Román.

Tenemos planes de expansión aquí y en el estado de Florida. Recientemente adquirimos unos terrenos en Hatillo, financiados por FirstBank, y ya estamos construyendo el primer prototipo. La idea es abrir un restaurante espectacular en Puerto Rico, con estándares más altos”.

¿Cómo es el día a día del negocio?

“El día a día es fuerte, pero la clave es que tengo un buen equipo y una oficina central que maneja prácticamente todo lo administrativo, y también una oficina externa para auditorías. Nuestro organigrama es claro y definido, y he encontrado la fórmula ganadora para retener al personal, gente que ha estado conmigo desde que empecé. Hemos tratado de implementar mejores salarios y darles sus 30 o 40 horas. Actualmente tenemos un 80% de retención”.

¿Cómo manejaban las finanzas en sus comienzos?

“Al principio era bien difícil, todo era cheques a mano y llevábamos la información al contable. Eventualmente contratamos unos contables y ellos organizan y bregan con todo. Me liberé de esa carga y pude dedicarme más a administrar y al negocio como tal.

Pasé unos cuantos meses analizando lo que los clientes quieren e hicimos asociaciones importantes. A veces los dueños de negocio lo hacen todo, y realmente necesitas tiempo para atenderlo, sino todo sufre: el servicio, la calidad, la limpieza, el despacho. Aún estamos en un proceso de crecimiento”.

¿Qué consejos le puedes ofrecer a los nuevos empresarios?

“Que identifiquen los negocios que les apasionan. A mí siempre me apasionó esta industria y por eso siento que llegué a mi hogar, que es la panadería. Si tú no construyes un negocio en lo que te apasiona, tarde o temprano te va a caer encima el desánimo”.

¿Qué significa ser empresario para ti?

“Es una gran responsabilidad. Nunca debes olvidar dónde empezaste, quiénes te ayudaron, tus socios, tus empleados de confianza. Uno es ejemplo para muchos, y no simplemente los que trabajan contigo. Los propios clientes te admiran, al igual que los empresarios que están más abajo. Me gusta ayudarlos a progresar.

Esa responsabilidad me define. Cuando uno pasa una etapa como fue el huracán María, lo que buscas es que ese cliente se sienta satisfecho. Y sabes que lo están, no porque lo dicen, sino porque los ves día tras día. Ahora estamos tratando de ayudar, por ejemplo, con auspicios a deportes, donaciones para los necesitados, actividades para deambulantes, ayudas para quien lo necesite”.

 

Para Rafael, tener un negocio propio ha sido una tarea vitalicia en la que se combinan las oportunidades con el trabajo duro. Toma en cuenta sus consejos:

 

  1. Escoge un negocio que te apasione

  2. Ten un equipo tan dedicado como tú

  3. Recompensa a tus empleados por su dedicación

  4. Reconoce la responsabilidad de ser empresario

  5. Mantente al día con las regulaciones

  6. Aprende a delegar en la medida que sea posible para dedicarle tu energía a la esencia de tu negocio

  7. Forja alianzas que sean beneficiosas para todos los participantes

  8. Devuélvele a tu comunidad

 

Con las palabras de Rafael como guía y el apoyo de FirstBank para lograrlo, tú también puedes convertir tu negocio ideal en una realidad. ¿Qué esperas para comenzar?