Bien dice la frase, «querer es poder» y para Rosa M. García, una mujer emprendedora de 53 años esa frase evidencia su historia de reinvención. Pues luego de trabajar casi toda su vida en la industria del cooperativismo, Rosa pierde su trabajo y comenzó la búsqueda de ideas para generar ingresos.

«Siempre he comido saludable y me dió ese invento de hacer algo de comida saludable pero realmente yo no sabía cocinar», fue así como García comenzó a emprender.

Su  padecimiento de gastritis crónica le impedía poder digerir la comida criolla por el alto uso de condimentos en su preparación. Es entonces, cuando nace el concepto llamado Criolite que engloba un plan de comidas criollas y livianas endosadas por dietistas. «Es una línea de comida saludable para toda la familia. Brindamos en cada bandeja todas las porciones que una persona puede comer. Trabajamos la comida como hace 50 años, sin el uso de químicos todo son ingredientes naturales», comentó García.

El desconocimiento en el campo de la cocina no fue impedimento para comenzar. Rosa, aprovechó su experiencia administrativa para correr el negocio y contrató a una empleó a una cocinera. Mientras Rosa se dedicaba a las entregas y los asuntos administrativos fue dándose cuenta que necesitaba aprender a cocinar. Eventualmente, su empleada decide mudarse fuera del país y Rosa se ve en la encrucijada de tomar acción para poder continuar con su negocio.

«Tu debes saberlo todo de tu negocio. Ahí me di cuenta que para tener un negocio de cocina necesitas saber cocinar» dijo García.

Fue entonces como decidió comenzar a estudiar cocina mientras corría el negocio. El éxito continuo de Criolite permitió su expansión pues de haber alquilado un pequeño apartamento, lograron adquirir un local.

» Todos los días pasaba por el local y veía que estaba vacío y de algún día yo lo voy a alquilar es local», explicó García como muestra de su perseverancia.

Sin embargo, hace tres años experimentó un cambio personal que amenazó el cierre de su negocio. «Hace tres años tuve una crisis personal. Yo no estaba dedicándole tiempo al negocio y me quede prácticamente sin clientes. Fue en ese momento donde dije, bueno tengo que echar el negocio desde cero y tengo dos opciones: me voy a Estados Unidos con mi hijo o me quedo en Puerto Rico y lo saco a flote», relató García.

Para García hace tres años Criolite volvió a nacer. Las ventas comenzaron a expandirse y el éxito de volvió a resurgir. Acto que refleja la reinvención como una estrategia que no conoce de edades.

Su mensaje es claro. La edad no es impedimento en lo absoluto para lograr emprender. Por ello envía un mensaje a todos aquellos que desean emprender a sus 50 años o más.»Lo primero que le digo es que no piensen en la edad. Yo no pienso en la edad que tengo, simplemente pienso en la energía y lo hago. ¿Ustedes saben todas las cosas que podemos hacer con el conocimiento que tenemos? Muchos jóvenes quieren tener la experiencia que nosotros tenemos, es atreverse y vivir. Nosotros tenemos más energía y experiencia que una persona de 20 años”. comentó García.

Para más información puedes accesar a www.crioliteprordena.com o a través de su página en Facebook como Criolitepr.

Rosa será parte del INprende 50+ Summit el próximo 18 de agosto en el Centro de Convenciones. ¡ Se parte de los emprendedores que no encuentran límites!